¿Qué es la asbestosis?

La asbestosis es una de las de las enfermedades profesionales de naturaleza respiratoria que se encuentra dentro de la realización de trabajos en exposición a la inhalación de polvos de amianto. El asbesto también denominado amianto es el nombre de un grupo de minerales fibrosos que están presentes en la naturaleza. El riesgo que provoca el amianto está producido por la inhalación de las fibras que lo integran, siendo las de menor tamaño las que alcanzan las vías respiratorias inferiores. La longitud y configuración de las fibras, pequeño tamaño y forma larga y delgada, influye en su capacidad de penetración en las vías respiratorias, ya que pueden permanecer en suspensión en el aire durante mucho tiempo y por lo tanto pueden ser respiradas. Estas fibras una vez dentro de los pulmones, los mecanismos de defensa del organismo tratan de descomponerlas y expulsarlas, siendo muchas las fibras de amianto que consigue quedar dentro del cuerpo y permanecer en él, llegando con el paso del tiempo a provocar inflamación y cicatrización de los tejidos.

La asbestosis, por tanto, se define como una forma de fibrosis pulmonar intersticial causada por la exposición prolongada al amianto.

El amianto por sus características, es resistente al calor, a la corrosión, es incombustible, un buen aislante térmico, absorbe el ruido, resistente a la abrasión, a las temperaturas, a la electricidad, a los agresivos químicos, etc. ha sido utilizado, a menudo en el pasado, en la industria automovilística para fabricar frenos de automóviles, en la construcción como material de aislamiento, en el cemento, en baldosas, materiales para paneles de yeso, etc. por lo que son muchos los trabajadores de sectores como el de la construcción que presentan enfermedades profesionales relacionadas con el amianto. En este sentido, Cubiertas Estévez es una de las empresas más especializadas en la rehabilitación y reparación de cubiertas y tejados, que ofrece una doble garantía de calidad, la del fabricante y su garantía de instalación por 10 años. Además, cuenta con el uso de los materiales más punteros del mercado, por lo que su recomendación es garantía de éxito.

Los síntomas y signos clínicos de la asbestosis son dificultad para respirar, tos persistente y seca, perdida de apetitito con el consiguiente adelgazamiento, agrandamiento indoloro e insensible de las puntas de los dedos de las manos y de los pies, lo que se denomina acropaquia o dedos en palillo de tambor, dolor u opresión en el pecho, etc. Por lo general, la dificultad para respirar, es el primer síntoma que se presenta, si bien los síntomas en esta enfermedad son de aparición tardía, ya que pueden llegar a pasar entre 15 o 20 años y pueden continuar presentes aun cuando haya cesado la exposición al amianto. Por lo tanto, como medidas preventivas se pueden señalar:

– la interrupción de la exposición.

– dejar de fumar. Muchos estudios han demostrado que la combinación de fumar tabaco y la exposición al asbesto es especialmente peligrosa.

– vacunación antineumocócica.

El diagnostico se basa en los antecedentes de exposición al amianto, junto con una radiografía o la TC de alta resolución y solo rara vez requiere biopsia pulmonar para confirmación.

La asbestosis es una enfermedad irreversible, progresiva e invalidante, si bien el pronóstico varía de unos pacientes a otros, algunos no presentan demasiados síntomas, mientras que otros desarrollan una dificultad para respirar progresiva que llegar a convertirse en una insuficiencia respiratoria de intensidad variedad pudiendo complicarse con una insuficiencia ventricular derecha o provocar tumores malignos como cáncer de pulmón, por lo que al amianto se le considera como un cancerígeno de primer nivel.

En la actualidad no existe un tratamiento específico. La detección de la enfermedad conduce al uso de terapia con oxígeno y al tratamiento de la insuficiencia cardiaca. La rehabilitación pulmonar puede ser útil para los pacientes con discapacidad por esta enfermedad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualmente unos 125 millones de personas de todo el mundo están expuestas al amianto en su lugar de trabajo y esto provoca que anualmente mueran en el mundo 107.000 personas por cáncer de pulmón, cáncer de pleura y asbestosis.

Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) proclamó el día 28 de abril de cada año como el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo con el fin de promover la prevención de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales en todo el mundo, logrando así un trabajo seguro, saludable y digno. Este año 2021, la campaña lleva el nombre de “La violencia y el acoso en el trabajo”, con ello se pretende dar a conocer y concienciar a la población para que estos hechos no vuelvan a repetirse.

Beneficios del mar sobre la salud

“En el mar la vida es diferente. No está hecha de horas, sino de momentos. Se vive según las corrientes, las mareas, siguiendo el sol”, escribía la escritora, ilustradora y enamorada del mar, Sandy Gingras y en la misma idea incide el escritor y naturalista estadounidense quien decía que “Los tres grandes sonidos elementales en la naturaleza son el sonido de la lluvia, el sonido del viento en un bosque primitivo y el sonido del océano en una playa”. Son numerosos los escritores y poetas que tienen una clara inspiración y referencia en el mar, y eso no es por pura casualidad, sino porque el mar causa un gran impacto en las personas que lo ven por primera vez, cuando se permanece en la orilla o cerca de sus aguas contemplando el rítmico movimiento de su oleaje.

Las propiedades terapéuticas del agua del mar han sido conocidas desde la antigüedad, si bien en la actualidad son numerosos los estudios que se han realizado para comprobar los beneficios del mar no solo para nuestro cuerpo sino también para nuestra mente, entre estos beneficios podemos señalar los siguientes:

  • Alivia la ansiedad y el estrés. El mar con su sonido continuo, suave, repetitivo, lento, susurrante y armonioso nos transmite serenidad y calma, lo que unido al color azul de sus aguas y del infinito cielo, hace que produzcan un profundo efecto calmante en las personas, de todos es sabido que el color azul es utilizado frecuentemente en las técnicas de marketing para transmitir sensación de calma.
  • La arena bajo los pies. Caminar descalzos por la arena tiene numerosos beneficios para nuestro cuerpo y mente. La razón es que nuestros pies contienen una gran cantidad de terminaciones nerviosas que son capaces de absorber los iones presentes en la superficie de la tierra del mismo modo que nuestros pulmones absorben los iones del aire.
  • Fuente de vitaminas y minerales. El agua de mar es fuente de vitaminas y minerales, como el zinc, el potasio, yodo o el magnesio que contribuye al tratamiento de los trastornos nerviosos, además los baños de mar en un día soleado activan la producción de vitamina D, que nos protege contra la osteoporosis, lo que junto con el calcio y el fósforo presente en el agua del mar ayuda a fortalecer los músculos, las articulaciones, mejora la artritis y algunas enfermedades autoinmunes. Asimismo, los minerales presentes en el agua de mar son un lubricante natural para la piel con efectos nutritivos y reparadores acelerando los procesos de cicatrización, a la vez que actúa como un exfoliante natural, muy beneficioso para los enfermos de psoriasis a los que disminuye el picor y ayuda a descamar las partes afectadas. Con base en estas beneficiosas propiedades son muchas las personas que acuden cada año a las agencias inmobiliarias para establecer su segunda residencia en una zona soleada. Así, si vosotros os queréis sumar a esta tendencia, nosotros os recomendamos que optéis por hablar con Romer Playa, quienes os mostrarán las mejores opciones disponibles para establecer vuestro segundo hogar y lo haréis sabiendo que contáis con la ayuda de una de las compañías especializadas más relevantes de la costa española
  • La brisa marina. El aire en la playa parece distinto. En el litoral la presión atmosférica y la cantidad de oxígeno es máxima, lo que produce una oxigenación más activa en el organismo, haciendo que el ritmo respiratorio y las pulsaciones del corazón sean más suaves y pausadas, lo que nos transmite una sensación de calma. Igualmente, la alta humedad presente a orillas del mar, arrastra una gran cantidad de micropartículas cargadas de iones negativos, los cuales favorecen la aparición de la serotonina, comúnmente denominada como la hormona de la felicidad, porque ayuda a regular el estado de ánimo, el comportamiento social, contribuyendo a mejorar nuestra sensación de bienestar y felicidad. En pacientes con rinitis o alergias respiratorias, la brisa marina alivia la irritación de la mucosa nasal y fluidifica las secreciones.
  • El oleaje. El movimiento rítmico y enérgico de las olas al chocar contra el cuerpo estimula la circulación sanguínea y masajea los músculos, aliviando las tensiones musculares y los calambres, a la vez que ayuda a aliviar los problemas de insomnio.
  • El agua de mar. Es el perfecto suero fisiológico para hidratar y proteger las mucosas nasales, ya que limpia en profundidad las fosas nasales y la rinofaringe, arrastrando y fluidificando la mucosidad. Su aplicación mediante irrigaciones y nebulizaciones proporciona una sensación de descongestión por su acción mucolítica, ya que hidrata, prepara y repara la mucosa nasal. Asimismo, el agua de mar favorece que los pulmones eliminen toxinas, descongestionando las vías respiratorias.

El Sol

Los rayos ultravioletas procedentes del sol pueden afectar de forma negativa los ojos y la piel de una persona, pudiendo llegar a provocar en personas con piel blanca quemaduras importantes.

12 consejos para dejar tu ropa impecable

Todos sabemos que hacer la colada es algo más que meter la ropa en la lavadora y añadir detergente porque puede haber manchas en las prendas, de sudor, sangre, grasa, vino… que son rebeldes y difíciles de limpiar. Para todas aquellas personas que se estrenan en las labores de mantenimiento de una casa vamos a ofrecerles una serie de pequeños consejos que harán posible que con un mínimo tiempo de dedicación a esta tarea la ropa se mantenga limpia y en perfecto estado como el primer día.

  • En primer lugar, se debe leer la etiqueta de lavado de cada prenda, esto nos proporcionará información sobre la composición de la prenda y cómo se debe proceder con la limpieza según de qué tipo de tejido se trate.
  • Organiza y separa por colores. Procura siempre separar la ropa por colores, tejidos o grado de suciedad. Los blancos o colores claros por un lado y las prendas con colores más vivos u oscuros por el otro, esto permitirá que las prendas luzcan siempre más vivas, a la vez que se evitan sustos o situaciones inesperadas con desteñidos.
  • Al lavar las prendas en la lavadora, el roce continuo de unas prendas con otras o el contacto con el tambor de la lavadora y los detergentes fuertes hacen que las prendas se desgasten, para evitarlo dale siempre la vuelta a todas las prendas y lava siempre del revés, este sencillo gesto es importante para mantener intactos los colores de la ropa, sobre todo en pantalones vaqueros y ropa negra.
  • Los tejidos de algodón suelen encoger con el agua caliente, por lo que es aconsejable lavarlos en agua fría. Los tejidos con alguna proporción de poliéster o nylon son resistentes, se deben lavar con agua fría y tenderlos a la sombra. La seda y el lino no admiten temperaturas altas ni centrifugado y debe plancharse sin vapor. El lino es preferible lavarlo a mano y a 40 º.
  • Utiliza el programa rápido de lavadora para lavar tu ropa de diario, prendas delicadas o el uniforme de trabajo de todos los días.
  • Con el tiempo, algunas prendas tienden a amarillear. Recupera su blanco original con bicarbonato, leche, vinagre o zumo de limón. Una opción es dejarlos en remojo durante una hora en un recipiente con tres cucharadas de bicarbonato disueltas en un litro de agua templada, a continuación, lava como siempre en la lavadora.
  • Para neutralizar el olor a sudor en la ropa no tenemos más que mezclar medio jugo de un limón con la misma cantidad de agua y aplicarlo en la axila de la prenda con una esponja o un paño humedecido con la mezcla. Dejar que actúe durante quince minutos y a la lavadora.
  • Si la mancha es de grasa o aceite debemos recurrir a los polvos de tacto y espolvorearlos sobre la mancha para que la absorban. Es importante dejarlos actuar, al menos durante un día.
  • Las manchas de sangre suelen ser las más difíciles de retirar. Poniendo un chorrito de agua oxigenada en la zona afectada y dejándolo en reposo una media hora para que actúe, no quedará ni rastro.
  • Añadiendo agua oxigenada a la lavadora conseguirás que el resultado tras lavar las cortinas sea de un blanco espectacular. Una vez lavadas si se cuelgan todavía húmedas quedaran completamente lisas y así evitaremos su planchado.
  • Los edredones y nórdicos, por su tamaño, quizás no quepan en la lavadora por lo que la mejor opción es llevarlos a la tintorería. En este sentido, nosotros os recomendamos que recurráis a Lavatur, puesto que además de ser una empresa española, lo cierto es que goza de una gran reputación entre sus clientes por la calidad de sus servicios.
  • La ropa delicada como sujetadores, medias, seda… es mejor lavarlos a mano, pero si no hay tiempo para ello, en el mercado existen unas bolsas especiales para su lavado en lavadora… “et voilá”, asunto resuelto.

¿Cómo guardar las toallas en el baño?

A todos nos resulta muy agradable cuando entramos en un baño y lo vemos perfectamente limpio y ordenado, y una cosa que siempre nos gusta es ver las toallas perfectamente colocadas, para lograrlo lo mejor es doblarlas por la mitad haciendo un cuadrado, luego se vuelve a doblar por la mitad en la parte corta, cogiendo el otro extremo y doblándolo hasta la mitad y repitiéndolo. Las toallas de mano se pueden enrollar y colocar dentro de un cesto, quedaran muy vistosas.