Beneficios del mar sobre la salud

“En el mar la vida es diferente. No está hecha de horas, sino de momentos. Se vive según las corrientes, las mareas, siguiendo el sol”, escribía la escritora, ilustradora y enamorada del mar, Sandy Gingras y en la misma idea incide el escritor y naturalista estadounidense quien decía que “Los tres grandes sonidos elementales en la naturaleza son el sonido de la lluvia, el sonido del viento en un bosque primitivo y el sonido del océano en una playa”. Son numerosos los escritores y poetas que tienen una clara inspiración y referencia en el mar, y eso no es por pura casualidad, sino porque el mar causa un gran impacto en las personas que lo ven por primera vez, cuando se permanece en la orilla o cerca de sus aguas contemplando el rítmico movimiento de su oleaje.

Las propiedades terapéuticas del agua del mar han sido conocidas desde la antigüedad, si bien en la actualidad son numerosos los estudios que se han realizado para comprobar los beneficios del mar no solo para nuestro cuerpo sino también para nuestra mente, entre estos beneficios podemos señalar los siguientes:

  • Alivia la ansiedad y el estrés. El mar con su sonido continuo, suave, repetitivo, lento, susurrante y armonioso nos transmite serenidad y calma, lo que unido al color azul de sus aguas y del infinito cielo, hace que produzcan un profundo efecto calmante en las personas, de todos es sabido que el color azul es utilizado frecuentemente en las técnicas de marketing para transmitir sensación de calma.
  • La arena bajo los pies. Caminar descalzos por la arena tiene numerosos beneficios para nuestro cuerpo y mente. La razón es que nuestros pies contienen una gran cantidad de terminaciones nerviosas que son capaces de absorber los iones presentes en la superficie de la tierra del mismo modo que nuestros pulmones absorben los iones del aire.
  • Fuente de vitaminas y minerales. El agua de mar es fuente de vitaminas y minerales, como el zinc, el potasio, yodo o el magnesio que contribuye al tratamiento de los trastornos nerviosos, además los baños de mar en un día soleado activan la producción de vitamina D, que nos protege contra la osteoporosis, lo que junto con el calcio y el fósforo presente en el agua del mar ayuda a fortalecer los músculos, las articulaciones, mejora la artritis y algunas enfermedades autoinmunes. Asimismo, los minerales presentes en el agua de mar son un lubricante natural para la piel con efectos nutritivos y reparadores acelerando los procesos de cicatrización, a la vez que actúa como un exfoliante natural, muy beneficioso para los enfermos de psoriasis a los que disminuye el picor y ayuda a descamar las partes afectadas. Con base en estas beneficiosas propiedades son muchas las personas que acuden cada año a las agencias inmobiliarias para establecer su segunda residencia en una zona soleada. Así, si vosotros os queréis sumar a esta tendencia, nosotros os recomendamos que optéis por hablar con Romer Playa, quienes os mostrarán las mejores opciones disponibles para establecer vuestro segundo hogar y lo haréis sabiendo que contáis con la ayuda de una de las compañías especializadas más relevantes de la costa española
  • La brisa marina. El aire en la playa parece distinto. En el litoral la presión atmosférica y la cantidad de oxígeno es máxima, lo que produce una oxigenación más activa en el organismo, haciendo que el ritmo respiratorio y las pulsaciones del corazón sean más suaves y pausadas, lo que nos transmite una sensación de calma. Igualmente, la alta humedad presente a orillas del mar, arrastra una gran cantidad de micropartículas cargadas de iones negativos, los cuales favorecen la aparición de la serotonina, comúnmente denominada como la hormona de la felicidad, porque ayuda a regular el estado de ánimo, el comportamiento social, contribuyendo a mejorar nuestra sensación de bienestar y felicidad. En pacientes con rinitis o alergias respiratorias, la brisa marina alivia la irritación de la mucosa nasal y fluidifica las secreciones.
  • El oleaje. El movimiento rítmico y enérgico de las olas al chocar contra el cuerpo estimula la circulación sanguínea y masajea los músculos, aliviando las tensiones musculares y los calambres, a la vez que ayuda a aliviar los problemas de insomnio.
  • El agua de mar. Es el perfecto suero fisiológico para hidratar y proteger las mucosas nasales, ya que limpia en profundidad las fosas nasales y la rinofaringe, arrastrando y fluidificando la mucosidad. Su aplicación mediante irrigaciones y nebulizaciones proporciona una sensación de descongestión por su acción mucolítica, ya que hidrata, prepara y repara la mucosa nasal. Asimismo, el agua de mar favorece que los pulmones eliminen toxinas, descongestionando las vías respiratorias.

El Sol

Los rayos ultravioletas procedentes del sol pueden afectar de forma negativa los ojos y la piel de una persona, pudiendo llegar a provocar en personas con piel blanca quemaduras importantes.

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