Especialidades dentales.

Se corre el riesgo de pensar que un dentista se encarga de todo lo relacionado con la boca, pero no es así. La salud bucodental es tan compleja que ha dado lugar a una serie de especialidades ejercidas por profesionales cualificados, formados para atender un área concreta y para aplicar unos tratamientos determinados. Cada enfermedad o problema bucodental es atendido por un especialista específico.
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Se corre el riesgo de pensar que un dentista se encarga de todo lo relacionado con la boca, pero no es así. La salud bucodental es tan compleja que ha dado lugar a una serie de especialidades ejercidas por profesionales cualificados, formados para atender un área concreta y para aplicar unos tratamientos determinados. Cada enfermedad o problema bucodental es atendido por un especialista específico.

La clínica Odonthos, que lleva 25 años trabajando en Barcelona, nos confirma lo importante que es que una clínica dental intente abarcar la mayor parte de tratamientos que les sea posible, a fin de ofrecer un mejor servicio a sus pacientes. Esto implica hacerse con un equipo médico completo. Estas son algunas de las especialidades de la odontología:

Implantología.

Es el área encargada de reponer las piezas dentales perdidas. Está realizada por un cirujano dental, el cual coloca en la cavidad bucal un implante, que vienen a sustituir la raíz del diente caído. Sobre él se colocará la corona o prótesis.

El implante proporciona la estabilidad al diente artificial y se integra en la estructura ósea de la boca. De esta manera se consigue una larga durabilidad de los resultados y se logra que la prótesis funcione como un diente natural.

Los implantes se suelen fabricar en titanio, un metal resistente y compatible con el organismo humano. Últimamente, también se emplea el circonio, un material cerámico duradero que usa en la elaboración de prótesis dentales. El zirconio evita la formación de placa bacteriana en torno al apósito nuevo, disminuyendo la posibilidad de sufrir enfermedades en las encías.

En los últimos años, los tratamientos están planificados y guiados por ordenador, facilitando el trabajo del cirujano, aumentando el éxito del tratamiento y disminuyendo la duración de los mismos.

Ortodoncia.

La ortodoncia se encarga de corregir los problemas en el alineamiento de los dientes y anomalías causadas por la mala concusión de la dentadura. Algunas de ellas son la sobremordida, los dientes superiores sobrepasan a los dientes inferiores; la mordida cruzada, al cerrar la boca, algunos dientes de la parte superior se quedan por debajo de la arcada inferior; la mordida abierta, al cerrar la boca se queda un espacio entre la parte superior y la inferior; el apiñamiento dental y los dientes rotados.

Esta especialidad es ejercida por un ortodoncista. Un especialista que, como nos indica la Universidad Europea, es un facultativo que después de haberse formado en odontología tiene que hacer un máster especializado de 3 años.

Si la ortodoncia tradicional aplicada por medio de brackets, ya estaba viviendo una serie de transformaciones técnicas: empleo de brackets estéticos, fabricados en porcelana y zafiro, menos apreciables a la vista; brackets de autoligado, que se fijan al nervio tensor que alinea los dientes sin necesidad de ligaduras elásticas, en los últimos años se está aplicando la ortodoncia invisible. Esta se realiza mediante férulas secuenciales trasparentes, que no son más que fundas de la dentadura fabricada a medida que van conduciendo los dientes mal alineados a la posición adecuada de manera progresiva. Estos correctores son reemplazados por el ortodoncista cada 2 semanas, en función de la evolución del tratamiento. El paciente se los puede quitar para comer y lavarse los dientes.

Prótesis dental.

Este es un trabajo que realiza el cirujano en colaboración con un taller protésico dental. La fabricación de la prótesis está externalizada fuera de la clínica con profesionales especializados siguiendo las instrucciones del cirujano o del odontólogo. Las prótesis pueden ser removibles, las tradicionales dentaduras postizas, o fijas, colocadas sobre implantes dentales, ofreciendo la misma sujeción que la dentadura natural. Pueden ser completas o cubrir solo una sección de la arcada, los llamados puentes.

En la actualidad el diseño de la prótesis se realiza asistido por ordenador, utilizando diversas simulaciones digitales como la tecnología CAD-CAM, lo cual hace posible una mayor precisión y exactitud de las prótesis fabricadas.

Odontología estética.

En esta rama, el odontólogo se encarga de embellecer la dentadura del paciente, que luzca más bonita y radiante. Los tratamientos más demandados en este campo son el blanqueamiento dental y la colocación de carillas.

El blanqueamiento consiste en eliminar aquellas partículas que alteran el color original del esmalte. Se suele realizar en clínica mediante sesiones de luces led, en las que el dentista aplica un gel en toda la dentadura que es reactivado por un haz de luz disolviendo las manchas y aumentando la blancura de los dientes en varios tonos. Los efectos son apreciables desde la primera sesión. También se aplica de manera ambulatoria, bajo el seguimiento del odontólogo. Se le suministra al paciente un gel blanqueador, que por medio de unas férulas personalizadas se distribuye por toda la dentadura y penetran en el esmalte.

Las carillas, por otro lado, son finas capas cerámicas que se colocan sobre los dientes originales con un efecto estético y reparador. Con ellas se restauran fisuras y pequeñas fracturas en los dientes, se cubren los espacios interdentales inusualmente amplios y se tapan manchas que se hayan producido en el esmalte. Se pueden usar fabricadas en cerámica, encargadas a medida a un protésico dental, o con composite, una resina a la que se le da forma y color en la misma sesión de instalación. Las carillas de cerámica tienen una duración de 20 años, mientras las de composite, más económicas, tiene probabilidad de fracturarse al cabo de los 5 o 7 años de estar colocadas.

Periodoncia.

Ejercida por un especialista, el periodontista, se encarga de tratar las enfermedades que surgen en las encías. Debido a una higiene dental insuficiente, el consumo de productos ricos en azúcar, el tabaco, algunos medicamentos, por el embarazo o algún cambio hormonal suelen producirse problemas en las encías.

Las bacterias que hay en la boca, mezcladas con el azúcar, generan una cantidad considerable de placa bacteriana. Si no se elimina, termina afectando a las encías. Esta placa mezclada con restos de alimentos y  otras sustancias genera sarro que va solidificándose en torno a los dientes y termina penetrando en el tejido gingival de la encía provocando focos de infección. Esto de lugar a enfermedades como la gingivitis y la periodontitis. Sus efectos son sangrados en las encías, irritabilidad de la zona, halitosis (mal aliento) y dolor al masticar.

Depende del nivel de evolución de la enfermedad, se puede tratar mediante procedimientos higiénicos, limpieza profesional, o por intervención quirúrgica, saneando la zona afectada. En cualquier caso, el periodontista realiza un seguimiento del paciente para controlar la enfermedad y evitar que se reproduzca.

Endodoncia.

En el caso de caries avanzadas que han llegado a la pulpa del diente, los tejidos blandos internos por donde transitan las terminaciones nerviosas y los vasos capilares, se realizan intervenciones en las que se pretende conservar el diente original y volverlo operativo, devolviéndole su función masticatoria.

Por medio de la endodoncia se extirpa la pulpa dañada y se sellan los conductos radiculares para evitar que la infección continúe avanzando. Es lo que popularmente se le llama matar el nervio, que no es otra cosa que dejarlo en condiciones para una posterior restauración.

Esta se realiza mediante una resina biocompatible, que se adhiere a la parte sana del diente, y a la que se le da forma y color en la misma sesión.

Realizar un correcto tratamiento de conservación de la dentadura original, previene la aparición de problemas mayores en un futuro, alarga la vida de nuestros dientes, evitando episodios de dolor y la propagación de infecciones.

Odontopediatría.

Es una rama de la odontología que se preocupa del cuidado de la dentadura de los niños, desde que nacen hasta los 12 años de edad. La sociedad Española de Odontopediatría recomienda que los niños realicen su primera visita al dentista entre los 12 y los 18 primeros meses de vida, y una visita de revisión al cumplir los 3 años. Con ello se supervisa que la dentadura del niño se está conformando de forma adecuada.

Los odontopediatras resuelven problemas de caries, traumatismos y roturas de dientes, malas conclusiones en la dentadura, alteraciones congénitas como pueden ser dientes de tamaño o forma irregular, la aparición de más piezas dentales de las necesarias y problemas en la irrupción de la dentadura definitiva

Para la Universidad Alfonso X se trata de una rama fundamental de la odontología. Tiene un valor didáctico y educacional. Con ella se pretende educar a los niños de la importancia que tiene la visita periódica al dentista, y la que entraña adquirir hábitos de higiene dental desde una corta edad, algo que les acompañará durante toda su vida. El dentista tiene que aparecer ante los ojos de sus jóvenes pacientes como un elemento clave para proteger y mejorar su salud.

El odontopediatra debe de tener unas dotes especiales, saber conectar con los niños y tratarlos como son. Ganarse su simpatía y respeto, eliminando cualquier prejuicio o resistencia que tengan a acudir a la clínica. Tratar con niños no es como tratar con adultos.

Como hemos visto, la salud dental es un campo amplio y complejo, en el que se cuida nuestra dentadura y boca al detalle, ejercido por profesionales especializados en cada rama. Es importante detectar que problema dental tenemos y a qué especialista debemos acudir.

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