Periodontitis y cepillado agresivo equivale a encías retraídas

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Aunque existen otras causas de que se produzca la retracción de las encías, la periodontitis es una de las principales, apoyada por el cepillado agresivo y por un cepillo de cerdas duras. Este problema bucal es bastante frecuente y habitual, por lo que se tiende a pensar que es un problema menor, aunque en realidad puede tratarse del inicio de una complicación mayor que puede derivar en la pérdida de una pieza dental.

La retracción gingival puede evolucionar sin que se presente dolor o molestia, por lo que una detección temprana ayuda a evitar que se produzcan problemas mayores, como puede ser la pérdida de un diente. Dentro de las causas más comunes, tenemos la citada periodontitis y el cepillado agresivo, aunque ya veremos más adelante que existen más razones. Por lo que, para encontrar el tratamiento adecuado, hay que conocer la causa.

Siendo como es uno de los problemas más frecuentes en lo que a salud bucal respecta, se considera que una persona padece encías retraídas cuando las encías muestran una parte, más o menos amplia, de la raíz dental. Se nota porque el diente afectado se ve más largo, se produce sensibilidad al frío y, en algunos casos, se observa un pequeño surco junto al borde de la encía. Hay que tener en cuenta que la retracción de la encía puede afectar indistintamente a una sola pieza dental o a varias. El nivel de afectación suele depender de lo que origine la recesión.

La recesión de las encías es un tipo de enfermedad periodontal que en ocasiones se considera como una gingivitis avanzada y presenta síntomas similares. El sangrado tras el cepillado, las encías inflamadas o rojas o el mal aliento pueden señalar que existe recesión de las encías a consecuencia de alguna de esas patologías. No obstante, veamos con mayor detalle todo lo relacionado con la recesión de las encías o encías retraídas.

El origen y la causa de la retracción de las encías

Como decimos, las razones por las que se produzca retracción de las encías pueden ser varias. Al entrar en CIPEN Clínica Dental Madrid, donde buscan la excelencia clínica basándose en el mejor tratamiento y trato al paciente, con una calidad ética y personal inigualable, nos han señalado lo habitual que es tener encías retraídas al mostrar nuestra sonrisa. Tras una consulta, nos han explicado cuáles son las principales causas de que nuestras encías se hayan retraído.

La periodontitis o piorrea es una de las enfermedades que padecen las encías y que presenta mayor gravedad. Se caracteriza por su cronicidad y por estar causada por la acumulación de bacterias en la boca, lo que se asocia a una respuesta inflamatoria por parte del organismo, a consecuencia de una mala higiene oral. De no tratarse, las bacterias producen una infección que termina por destruir los tejidos que sirven como soporte alrededor del diente. En el caso de la periodontitis, la recesión de las encías se manifiesta de forma generalizada, en todos o casi todos los dientes de la boca.

El tabaco es otro de los factores que contribuyen a que se produzca retracción de las encías y empeoren las enfermedades periodontales, sobre todo en las personas que padecen periodontitis. Esto se debe a que las sustancias tóxicas del tabaco reducen el riego sanguíneo y alteran la respuesta defensiva, camuflando la inflamación. La consecuencia es que se enmascaran los síntomas de la enfermedad periodontal: enrojecimiento, sangrado de encías e inflamación. Si el paciente no es consciente de que pasa algo en sus encías y no lo trata, la retracción de las encías evolucionará.

Puede parecer una ironía, pero es cierto: el cepillado de dientes agresivo es, junto a la periodontitis, una de las principales causas de que se produzca la recesión de las encías. Algunas personas cepillan sus dientes con exceso de fuerza, creyendo que así limpian mejor su cavidad oral. Por otro lado, hay otras que utilizan los cepillos de cerdas muy duras. El problema reside en el exceso de presión y los filamentos pueden erosionar el margen gingival y el cemento radicular, creando retracción gingival. Por lo general, cuando esta es la causa, la retracción de la encía se manifiesta en dientes concretos, a razón de donde se ejerce mayor fuerza. No es generalizada como en el caso de la periodontitis.

No puede faltar en la lista de causas de retracción de las encías el bruxismo. El hábito involuntario de apretar y rechinar los dientes, relacionado generalmente con el estrés, es una de las causas de recesión de las encías. Las personas que padecen bruxismo tienden a apretar sus dientes en cualquier momento, aunque se manifiesta especialmente durante el sueño. En una persona con bruxismo que no controla la afección con revisiones y su correspondiente férula de descarga, puede producirse un trauma oclusal que contribuya a la recesión, sobre todo si existen más factores asociados.

Asimismo, puede producirse retracción de las encías a consecuencia de un traumatismo por un golpe muy fuerte, ya que cabe la posibilidad de que se pierda parte del tejido de las encías. La ortodoncia puede ser también una causa, ya que los movimientos dentales mal controlados dejan la raíz con menos soporte, por lo que es indispensable una buena planificación por parte del ortodoncista para evitar que se produzca.

Los piercings en la boca, ya sea en la lengua o en el labio, pueden desembocar en una recesión gingival cuando se apoyan o entran en contacto con las encías, ya que el roce continuo desgasta el tejido gingival.

Las consecuencias y el tratamiento

Padecer retracción de las encías tiene una serie de consecuencias que hay que conocer para evitar que el problema vaya a más una vez que se produce. La movilidad y la pérdida de dientes son de las más graves. Esto se debe a que las bacterias destruyen el tejido alrededor de los dientes, la encía y el hueso, por lo que las piezas no tienen donde sustentarse y empiezan a tener movilidad.

La retracción de la encía provoca la exposición del diente, provocando dolor y aumento de la sensibilidad dental. Esto se debe a que la zona de la raíz no se protege con el esmalte, siendo más sensible que el resto del diente, por lo que se pueden presentar más molestias o dolor durante el cepillado o al ingerir bebidas o alimentos fríos, calientes o ácidos.

Otra de las consecuencias es a nivel estético: las encías retraídas implican un empeoramiento de la sonrisa, al quedar expuesta la raíz dental; los dientes se ven más largos y pueden producirse triángulos negros entre ellos, a consecuencia de la pérdida de papila, por lo que la sonrisa se puede mostrar más envejecida.

Algo que hay que dejar claro es que las encías retraídas no se regeneran de forma natural y espontánea. Por lo que hay que recurrir a un tratamiento odontológico si se quiere recuperar su aspecto habitual. A razón de la causa que origine la recesión gingival, se puede realizar un tipo de tratamiento u otro.

En el caso de encías retraídas por periodontitis, lo primero que se debe hacer es un estudio periodontal con el que verificar en qué estado se encuentra la enfermedad y cuál es el mejor tratamiento. Las opciones son el tratamiento periodontal, que consiste en un curetaje; el tratamiento con antibiótico para controlar las bacterias; y la cirugía periodontal cuando está muy avanzada. Una vez eliminadas las bacterias y controlada la enfermedad periodontal, se puede recurrir a un injerto de encía para recuperar el tejido perdido.

Cuando se trata de retracción gingival por cepillado agresivo, el tratamiento pasa por el injerto de encía, recuperando el tejido perdido. Es fundamental que el paciente mejore su técnica de cepillado y utilice un cepillo de cerdas suaves.

Para los casos de bruxismo, lo esencial es realizar un diagnóstico y pautar un tratamiento para el bruxismo con su correspondiente férula de descarga, reduciendo el trauma oclusal y evitando que la recesión empeore. Corregido el hábito, hay que valorar si la restricción se corrige con una reposición o injerto de encía.

Uno de los errores más frecuentes es creer que se puede resolver la retracción de las encías con remedios caseros. En la mayoría de los casos se debe a la periodontitis y los remedios caseros no van a sanarla; es indispensable la intervención del dentista y un tratamiento profesional. Lo que sí se puede y debe hacer en casa es llevar a cabo una higiene bucal impecable, utilizar una técnica y utensilios adecuados, controlar hábitos como el tabaquismo y el bruxismo y realizar revisiones periódicas al dentista.

Lo más aconsejable es que, en el caso de notar las encías retraídas, se acuda al dentista lo antes posible. En tan solo una visita es posible determinar la causa y proponer la opción de tratamiento más adecuada. En el caso de ser a causa de una periodontitis, hay que tener muy presente que se pueden llegar a perder los dientes si se tarda mucho en ponerse en manos de un profesional.

Poco más podemos añadir sobre la retracción de las encías que, como hemos podido comprobar, es muy frecuente.

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