Cada vez es más frecuente encontrar una de estas caravanas-furgonetas en las que sirven comida, helados o algún tentempié. Aunque siguen captando nuestra atención y llevándonos mentalmente a otro lugar… una ciudad europea o el Nueva York más auténtico sin salir de nuestra ciudad. Encontrarnos un food truck nos hace pensar en otras ciudades vistas en las películas o cuando hemos hecho turismo. Ahora, son una realidad, cada vez más habituales y españolizadas, en las que puedes tomarte hasta un chocolate con churros.
Ahora bien, no vamos a hablar de lo que nos gusta encontrar estos restaurantes móviles por las calles de la ciudad o pegados a la playa, lo que queremos es adentrarnos en la idea de montar uno de estos negocios y qué tipo de comida vender para lograr el éxito. Cuando alguien se plantea montar un food truck, esa es una de las principales dudas que surgen: qué vender para atraer clientes y que el negocio funcione. Lo más importante es ofrecer platos de preparación rápida, que se sirvan con facilidad y resulten apetecibles en cualquier evento, feria, festival o paseo por las calles.
Los food trucks pueden ofrecer una amplia variedad gastronómica: desde street food de alta rotación (servicio rápido durante los picos de mayor demanda) hasta las propuestas más especializadas o de autor. Por lo que, al hablar del tipo de comida a ofrecer, va a ir en función del formato del evento, la temporada, el público y el momento de consumo. No es lo mismo un food truck para un festival con miles de asistentes que un mercado, una boda, una comida de empresa o la salida de la estación de autobuses.
Lo esencial en este aspecto no es elegir una comida rica; se trata de decantarse por una propuesta que encaje con el ritmo y el concepto del evento o espacio, que sea de fácil consumo y que esté diseñada para ofrecer un servicio ágil cuando los clientes se concentran.
Tipos e ideas de comida para food truck
A la hora de montar un food truck, lo primero que hay que tener presente es que, como nos señalan desde Bull Roller Footruck, donde convierten los food trucks en historias en movimiento y las comidas en experiencias inolvidables, los clientes no quieren esperar demasiado y tampoco necesitan una carta amplia y variada. Buscan algo que les resulte apetecible, sabroso y cómodo de comer.
Formatos “on-the-go”, platos que se pueden comer de pie o caminando, como un sándwich o bocadillo. Los platos con buen margen y de preparación sencilla, ya que en un food truck es mejor trabajar con productos que tengan un coste controlado, permiten servir raciones claras y no tienen demasiada merma. Aquellos platos que se pueden calentar, marcar en la plancha o montar en el momento ayudan a que se pueda ofrecer un servicio ágil.
Las recetas llamativas que ayudan a marcar la diferencia son un plus añadido, ya que la competencia suele ser elevada en los eventos, por lo que tener una propuesta diferente ayuda a destacar. Los productos que funcionan en las ferias, los eventos y los festivales suelen ser muy similares, a pesar de que cada uno de ellos tiene su público. Funcionan los platos fáciles de comer, que se sirven rápido y que tienen una buena y apetecible presencia, como un costillar asado o unas salchichas.
Cuanto más sencilla sea la carta, mejor, ya que permite una mayor facilidad operativa. No es necesario ofrecer muchos platos; mejor pocas opciones bien pensadas y atractivas que sean fáciles de preparar y rentables.
Tener en cuenta la logística es otro aspecto importante. Se deben elegir productos de fácil transporte y que se puedan regenerar con facilidad. Un food truck necesita productos que se puedan transportar bien, se conserven correctamente y se puedan servir con rapidez.
Teniendo claras las bases, llegamos a la parte más interesante del negocio: la elección de la carta. Aquí dejamos algunas ideas que suelen funcionar, sobre todo cuando se quiere orientar el food truck hacia una propuesta más europea y menos americana, como es más habitual. Desmarcarse ayuda.
Los perritos calientes son uno de los productos estrella de la street food en la que se encuentran las food trucks. El mercado está saturado de estas opciones tan industriales, por lo que, si te gusta este tipo de comida, ofrecer especialización es la mejor opción. Dejar el hot dog clásico a un lado y apostar por las salchichas alemanas es una excelente manera de destacarse. Una salchicha alemana de cualquiera de sus tipos, con su pan crujiente y su mostaza, tiene más personalidad que cualquier perrito tradicional.
Ofrecer raciones es algo que también funciona, por lo que no estaría de más añadir a la carta salchichas troceadas con patatas, patatas con mostazas y salsas o miniraciones para compartir.
Otra opción pueden ser los platos de pasta; aquí existen infinitas opciones: pasta con queso, cebolla, salsas de todo tipo o como guarnición para acompañar otro plato.
Estos restaurantes con ruedas también pueden tener en su carta platos más potentes si se dispone de una buena operativa. Opciones como un buen codillo alemán, costillar asado, guisos o carnes preparadas pueden servirse con guarnición y deleitar el paladar de los asistentes. El codillo se puede servir como plato único con patatas y chucrut o en formato informal, troceado en un pan o como ración para compartir. El costillar puede ofrecerse con salsa, patatas y ensalada, convirtiéndose en un menú premium en aquellos eventos o lugares en los que el cliente esté dispuesto a pagar más y comer mejor.
No obstante, una de las mejores opciones de carta son los menús cerrados, que ayudan a los clientes a decidir con más rapidez y permiten que se aumente el ticket medio sin complicarse con la carta. Algunas combinaciones posibles pueden ser: la salchicha alemana, el pan con mostaza y la bebida; troceada con patatas, salsa y bebida; menú de codillo con patatas, chucrut y bebida, o de costillar con ensalada y bebida… Las opciones son de lo más diverso; un menú de pasta con salsa y bebida es otra opción posible, además de las habituales hamburguesas o pizzas.
También se puede optar por las opciones más ligeras o los platos vegetarianos, además de incluir bebidas sin alcohol y refrescos.
Complementos para mejorar la carta del food truck
Los complementos que se añadan a los platos más sencillos pueden hacer que estos parezcan más completos, aumentando el valor del menú sin complicar la cocina y haciendo que resulte más vistoso y atractivo.
Añadir pretzel como snack, acompañamiento o venta individual, todo tipo de salsas que vayan bien con los platos a servir, ensaladas de diverso tipo para acompañar los platos o más completas como plato único, patatas como ración, guarnición o parte de un menú o panecillos de varios tipos para personalizar los bocadillos son opciones que se pueden incluir para completar la carta.
Una buena idea es crear una zona para las salsas o aderezos, permitiendo que cada cliente personalice su plato al gusto.
No pueden faltar las bebidas. Elemento clave para completar el menú y mejorar la rentabilidad. Además de que es muy fácil vender solo bebidas o que los clientes que van en busca de una acaben comprando platos de la carta. Ayudan a que la venta sea más fácil al permitir ofrecer fórmulas como “bocadillo + patatas + bebida”.
En definitiva, para vender más en un food truck, se pueden seguir los siguientes consejos:
- Crear una carta corta y clara, ya que es mejor ofrecer pocos platos bien pensados que ofrecer muchas opciones y crear dudas en los clientes.
- Ofrecer menús cerrados.
- Utilizar nombres sencillos y apetecibles.
- Adaptar la carta al evento o espacio, ya que no es lo mismo una feria que un festival nocturno o una temporada de verano en la playa.
- Cuidar la imagen del food truck con una estética temática acertada en relación con la comida que se ofrece.
- Apostar por los productos más rápidos de servir, ya que un servicio ágil puede hacer más ventas en una hora punta.
- Dar protagonismo a los extras como las salsas, las patatas, los pretzels, los panecillos y las bebidas que pueden hacer que aumente el ticket medio.
Además de tener en cuenta las muchas opciones posibles, como las hamburguesas, los tacos y la comida mexicana, los sándwiches, bagels y bocadillos, la comida asiática callejera, los perritos calientes o las salchichas artesanas, los kebabs, wraps y shawarmas, pizzas y focaccias, tapas, tostas y snacks, empanadas y pastelitos salados, platos de temporada y proximidad, brochetas y pinchos, bowls y opciones frescas…
También existen opciones más dulces, como un food truck de postres como crepes, gofres, churros, donuts, chocolate… los coffee trucks y las bebidas de especialidad o los beer trucks, wine trucks y cócteles, en los que la cerveza artesana, los vinos de proximidad, el vermut y la coctelería mandan. Se trata de propuestas que llenan el menú y ayudan a crear una identidad clara dentro de la zona gastronómica en la que se vaya a ubicar el food truck, permitiendo al cliente encontrar diversas alternativas.