¿Por qué buscarse una buena clínica dental?

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Por tu salud, es la respuesta más sencilla. Te voy a contar lo que le pasó a mi esposo, TODAS las veces que ha ido a dentistas diferentes, para que te hagas una idea de lo que puede pasar si te confías con las reseñas de algunos sitios o con el amigo del primo del sobrino del jefe del trabajo, que tiene una clínica dental a las afueras y te hace precio.

Vale, antes de entrar en materia, déjame preguntarte algo: ¿tú llevarías a tu hijo o a tu madre a una clínica dental de la que tienes dudosas referencias y no sabes si es buena o no? Sé que no, y sé que hay muchísimas empresas que acababan de comenzar en el sector y se merecen la oportunidad de tener a su primer cliente, pero en lo que a mí respecta no voy a ser yo quien sea su rata de laboratorio para empezar. Seguro que son buenos, que han estudiado en buenas universidades, que vienen de grandes familias de dentistas (o no, esto no es muy relevante), pero la boca y los dientes son míos, y prefiero que me los trate alguien con ya mucha experiencia.

Pues entre esto y las numerosas estafas de dentistas que leo por los periódicos, yo suelo escoger muy bien mi dentista cada vez que me mudo de sitio, primero porque el dentista me da miedo, y segundo porque mis dientes son algo que en lo personal valoro mucho y no quiero que toque cualquiera que se haga llamar dentista.

Déjame contarte todo lo que le ha pasado a mi esposo para explicarte por qué debes buscarte un buen dentista cuando necesitas a un profesional.

 

Primero, empecemos por las razones positivas

No todo va a ser cosas malas que han pasado, así que antes de entrar en materia te voy a dar las razones por las que buscar una clínica dental buena es tan importante:

-Cuando tienes un problema en la boca, si no te lo trata alguien con experiencia, puede convertirse en algo más serio. Por ejemplo, hablemos de las tan conocidas caries, que son cuando los dientes se nos pican por no lavárnoslos bien o por comer demasiada azúcar. Si llega hasta el nervio hay que matar al nervio, sacar la muela,… y, en ocasiones, poner antibióticos, porque puede infectarse y ser peor. ¿Qué pasa si esto no se hace? Te pueden provocar una septicemia, y eso no es ninguna broma.

-Además, como nos explican desde la clínica dental de Ferrol, Castro Ferreiro, una clínica dental que cuente con dentistas expertos en el trato a las personas va a detectar cuándo un paciente tiene terror al dentista, y actuará en consecuencia. Un novato puede no saber cómo actuar, pero alguien con experiencia va a saber qué decir para calmar a la persona y que no pase un mal rato durante la consulta y el tratamiento.

-Encima, tienes la ventaja de que, al tener más experiencia y clientela, seguramente tendrá materiales mucho mejores y más avanzados. Hoy hay ayudas del Estado cuando empiezas en una empresa, pero no es inmediato, puede tardar en llegarte hasta 1 año. Hasta entonces, tendrás que trabajar, ¿no? Y, si no tienes tanto dinero como otras para comprar material de más calidad y más tecnológicamente avanzado, tendrás que apañártelas con lo que tengas, ¿no? Con las que tienen más experiencia esto no pasa, porque ya llevan años y ya se han actualizado.

Como ves, te he dado solo TRES razones del por qué elegir un buen dentista, y creo que con esto ya tendrías más que de sobra… pero me gustaría contarte cosas que le pasaron a mi esposo para que lo entendieras mucho, mucho mejor.

 

Una caries mal cuidada casi le provoca mucho más daño

Él llevaba mucho tiempo con dolores en la parte trasera derecha de la boca porque tenía caries en tres dientes consecutivos. Lo típico, le apareció en una y se fue pegando de una a otra hasta coger las tres. Y al principio no se dio cuenta, porque no es un sitio donde tú te asomes a mirar… pero, cuando empezó a tener más sensibilidad al frío y al calor y empezó a sentir ramalazos de dolor en ese lugar, me pidió que mirase. Y ahí fue donde vi el manchurrón negro en las muelas que solo podía significar caries.

Bueno, estábamos en Santiago de Compostela, y empezamos a buscar un dentista con muy buenas reseñas, porque mi esposo, como yo, le tiene miedo al dentista. Y encontramos uno por el centro del que no diré el nombre, que nos llamó mucho la atención porque tenía más de 100 comentarios y todos eran estupendos: que si buen trato, que si buen precio, que si buenos profesionales… total, que las reseñas nos convencieron.

Fuimos, le mataron los nervios, y le empastaron. Y ahí quedó la cosa, pero no tendría que haber sido así. Nos marchamos a casa y, a los dos días, no solo empezaron a dolerle a rabiar las muelas, sino que, encima, tenía un buen flemón. Me quedé a cuadros, porque había visto muchas veces a otras personas sacarse muelas y curarse caries y jamás había visto nada parecido… Así que fuimos a OTRO dentista, en vez de ir a ese de nuevo, y este nos explicó que tenía una infección, que tendrían que haberle dado antibióticos para que esto no pasase.

Yo me enfadé muchísimo, ellos le arreglaron bien el desastre y yo puse en la primera clínica una mala reseña contando lo que había pasado.

 

¿Por qué no tenían malas reseñas?

Ese fue el momento en el que lo entendí. Cuando escribí una reseña contándolo todo, ellos me LLAMARON por teléfono a la media hora, más o menos, diciéndonos que eso NO era así, y exigiéndonos que la borrasen o que nos iban a denunciar. Yo les expliqué que sí era así, que ahora mismo estaba a base de antibióticos porque tenía la muela fatal, y que ellos no tenían por qué amenazarme, pero siguieron insistiendo en que, si no la borraban, me iban a denunciar.

Yo cogí todos los papeles y les dije que, como siguieran dándome el coñazo, iba a coger la llamada, que se graban automáticamente por sí mismas, las cosas que le habían pasado en los dos dentistas, y quien los iba a denunciar iba a ser yo. Entonces parecieron calmarse un poco, porque se dieron cuenta de que no estaba de broma, pero el susto me lo llevé. ¿Cómo se les ocurría llamarme para amenazarme?

Ahí entendí que las “malas” reseñas no existían porque llamaban a los clientes para exigirles que las borrasen, o los denunciaban. El miedo a veces puede ser muy intenso, si no sabes cómo reaccionar, aunque tengas razón. Entre eso, y que seguramente tendrá reseñas falsas de gente que han comprado para que digan cosas buenas de ellos… pues entendí que no era de fiar.

 

Una muela mal arreglada

Eso es lo peor que nos ha podido pasar con sus dientes, y pasó justamente en las muelas anteriores que habíamos primero curado las caries, y ahora tratado de arreglar en condiciones.

Esas muelas necesitaban ser tratadas bien porque estaban demasiado juntas y tenían que limpiarse en condiciones. Fuimos a un gran supermercado que todos conocéis, pero del que no diré el nombre, donde había un dentista dentro que la tía de mi esposo le había contado maravillas de ella. Las reseñas tampoco eran malas, y no podíamos tener tan mala suerte como para que nos tocase dos dentistas seguidos que fuesen malos.

Bueno, nunca digas nunca… Le ROMPIERON UNA MUELA para poder llegar hasta la otra, y encima luego le pedían 400€ para reconstruírsela. Vamos a ver, te digo que me arregles X muela, y tú vas y me rompes la que tienes al lado que estaba PERFECTAMENTE SANA, ¡y luego tienes la poquísima vergüenza de pedirme dinero para arreglarla! Una estafa dental en toda regla, y no, no fue I-Dental, fue otra, aunque parezca mentira.

Cuando mi esposo me lo contó, porque entró él solo, no podía creer lo que me estaba contando. Me enfrenté al dentista, y le amenacé hasta con denunciarlo si no le arreglaba no solo la muela que habíamos ido a solucionar, sino la sana que él había roto porque le había dado la real gana. Al principio trató de decirme que eso no era así, que esas cosas pasaban y, cuando sucedía, era el cliente quien tenía que correr con los gastos, porque era material y tiempo extra que él tenía que invertir. Yo empecé a perder la paciencia y le dije que si quería podíamos llamar a la policía y que ellos decidiesen cómo podíamos arreglarlo de nuevas maneras, y al parecer ahí ya se achantó y me dijo que no pasaba nada, que se la arreglaba él.

 

No te fíes de los conocidos de los familiares

De verdad, sé que son sus amigos o lo que sea, pero eso no garantiza ni que sean buenas personas ni, sobre todo, buenos PROFESIONALES. Para mí, el profesional no es el amigo del que yo conozca desde hace años, sino el que le presente un problema, me lo trate bien, me lo cuide bien tras el tratamiento, y me lleve un presupuesto natural para como están las cosas en este sector. No es tan difícil de comprender. Mínimo, que yo vaya a arreglarme la boca y que no me destroce el resto porque le ha dado la gana de cobrarme más.

Me da igual que sea el primo de tu cuñado, la amiga de tu hermana o el sobrino de tu padre, un profesional no conoce a familiares, conoce procedimientos y tratamientos. Y si quieres cuidar tu boca, yo te lo recomiendo.

 

¿Cómo encontrar buenos dentistas?

Ya te he dado la chapa con el por qué buscar buenos dentistas, tanto con consejos buenos como contándote malas experiencias. Pero ahora me toca explicarte cómo encontrar buenos dentistas, que eso también tendría que estar incluido en el artículo.

Entra en su web y dime qué es lo que ves. ¿Ves si la clínica tiene “demasiado marketing” o si se nota más enfocada en salud que en vender? Esto no tiene que ser necesariamente malo, pero cuando una clínica se centra más en parecer bonita estéticamente que en parecer profesional, a mí me echa bastante para atrás. La primera de la que os hablé, la de Santiago de Compostela, tenía una web preciosa, súper moderna, con efectos chulísimos… y nos la colaron bien gorda. Así que no te fíes tanto en el glamour, sino en lo que tienen para ofrecerte.

-¿Es genérica o tiene especialidades? Cuando más especializada sea, más profesionales trabajan en ella, así que más experiencia tiene. Me refiero a que no es lo mismo una clínica dental genérica que te arregla caries y empastes, y listo, a una que tiene todo tipo de profesionales para diferentes tratamientos. Así que yo, por lo pronto, también prefiero una clínica que tenga más de un profesional, porque me da la sensación de que tiene más experiencia en el sector. Hasta ahora no me ha fallado del todo.

-¿Cómo se explican? Otra de las buenas formas de comprobar su experiencia. Si puedes ir en persona a que te expliquen el tratamiento que tienen que hacerte, mucho mejor que por teléfono, pero también puedes por ahí. Un profesional con gran experiencia es capaz de explicar algo súper complicado palabras sencillas a cualquier persona, da igual que sea un niño, un adulto o un anciano. Va saber adaptar el lenguaje técnico de consulta a cualquier persona. Si no es capaz de hacértelo entender, yo no me quedaría demasiado tiempo en esa clínica, porque no me es muy de fiar…

 

Ante todo, piensa en ti, que es lo más importante al final

A ver, tu boca es tuya, y tú sabes lo complicado que es confiar en que una persona te meta las manos dentro y te la toquetee. A mí por eso los dentistas no me gustan nada, invaden mi espacio personal y eso me pone muy nerviosa.

Como cliente, y como paciente, tú eres quien sabe lo que permites y lo que no. Yo solo te voy a pedir que seas coherente con tu salud y que no permitas que te mangoneen. Da igual que sea una clínica de pueblo o una gran ciudad: esa clínica debe pensar en tu salud, no en su bolsillo.

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